Kuskulito's txoko

juegos

Cobayas y caricias

Escrito por kuskulito 01-09-2012 en General. Comentarios (0)
En esta ocasión no voy a contaros nada que no sepáis. Todos y cada uno de los cobayos que hemos tenido han adorado las caricias y los mimos. Y, del mismo modo, yo he sido muy feliz compartiendo esos momentos con ellos.

Pero sí es cierto que cada uno tiene sus preferencias. A Nelo por ejemplo no le gusta que le acaricie las orejas, pero se deja dar besitos.

Tampoco nos permite lo mismo a todos. Yo le acaricio los mofletes cuando está en el suelo y él me ronronea, soy la única a la que ronronea.

A cambio, a mi madre le deja rascarle los papos cuando está con en sus brazos en el sofá. Nelo sube el morro y se deja hacer. Se pone totalmente mirando al techo y si mi madre le rasca muy poco o demasiado le da con los dientes, como diciendo: "sigue, ¿no ves que estoy aquí esperando?".



En esta foto no tiene muy bien el morrito porque en verano se le pone un poco malo de comer melón. ¡Qué guapo y feliz está!

Y vosotros, ¿cómo jugáis con vuestros bichitos? Mimadlos mucho que son un auténtico tesoro y seguro que os devolverán el amor que les dais.

¡Cuidad de vuestros cobayos!

A los cobayos les gusta el pelo

Escrito por kuskulito 01-09-2012 en General. Comentarios (0)
Tener una dueña con el pelo largo tiene sus ventajas. Supongo que a Nelo le recordaba a su mamá y desde que lo tenemos le ha gustado enredarse en mi pelo. Cuando lo cogía en brazos se subía a mi hombro y usaba mi pelo como almohada. Cuando tengo el pelo recogido a veces se enfada y se va porque no encuentra el calor y la comodidad que busca, supongo.

Una de las veces que estaba jugando con Nelo en el suelo y le pelaba pipas llevaba el pelo suelto y cayó de forma que hacía una cortina sobre la alfombra. Nelo empezó a jugar, pasaba entre los cabellos y lo acariciaba. Los que tengáis conejillos de Indias ya sabréis que cuando están contentos saltan y se revuelven en el aire; Nelo empezó a hacerlo y sus patitas se enredaban más y más en mi pelo, cosa que le hizo mucha gracia, por lo que continuó saltando, de forma que mi pelo se enroscaba cada vez más y más en sus uñas. Al saltar más alto enganchaba el pelo desde más arriba y mi cabeza cada vez se acercaba más y más al suelo. Casi siempre que jugamos terminamos chocándonos las cabezas

A Nelo le gusta que le dé besos en la frente, que le haga cosquillas en la barriguita... si no hubiera estado tan cerca de él me habría costado más averiguarlo. Nosotros jugamos cada día y os lo recomendamos.



Os dejo estas fotos para que os hagáis una idea de cómo va la cosa. No son muy favorecedoras, pero bueno...

Aquí podéis ver a Nelo jugando, parece que se ha puesto peinado mod, jeje.



-Oye, es muy injusto, no deberías poner esa foto mía en la que salgo tan mal...

-Yo tampoco salgo bien en la otra Nelo.

-¡Grrrrr...!

Bueno, lo dejaremos en que es un juego muy agradable y fácil que puede jugar cualquiera con el pelo largo, a vuestra cobaya le gustará; a cambio puede que os llevéis algún tirón de pelo, pero ¿qué no haríamos por nuestros cobayos?

Incluso salir mal en fotos y colgarlas en un blog.

Bola para heno tamaño conejo

Escrito por kuskulito 18-08-2012 en General. Comentarios (0)
¡¡Hola a todos!! Tal vez habéis visto en las fotos que Nelo tiene una bola verde de tamaño cobaya colgando de la reja de su caja. De esta forma, la verdura que le metemos (en este caso es escarola, pero acepta espinaca, acelgas, heno..) no toca el suelo y siempre está limpia; Nelo la usa muchísimo, en especial para desayunar a las mañanas. Es un juguete realmente recomendable, porque el cobayo tiene que hacer fuerza y estirarse para sacar lo de dentro, ayudándole a hacer ejercicio y estar en forma. Obviamente, es muy higiénico para la comida.

El caso es que han sacado unas bolas iguales pero negras, más grandes (creo que la marca es Trixie). El tamaño no es como para tenerla dentro de la jaula, solo es apta para exteriores. Yo ya las tenía vistas y no me parecían una buena idea para Nelo, pero estábamos en una tienda de animales y mi madre vio que se las tenían puestas a los cobayos. Y quiso comprarle una a Nelo, porque a los cachorros de conejillo de Indias les gustaba mucho para jugar, se comían el heno y metían la cabeza para jugar.

-Ya verás la de heno que vais a ahorrar - nos dijo la de la tienda.

Y es verdad que para ellos es una gran ventaja tener el heno en esas bolas: no usan heno para el suelo, el espacio en el que están los animales es grande y los cobayos a esa edad son pequeños. Así que sí, ellos así ahorran heno.

Nelo tiene heno en el suelo de su jaula y le ponemos el fardo grande de heno en el suelo de la sala cuando está fuera. ¿Por qué extraño motivo iba a preferir comerse el heno de la bola gigante, que no se la íbamos a colgar y que iba a rodar por el suelo?

Acerté.



-Mira esto Nelo, es para que juegues mientras comes heno.

-Ah, vale, no está mal... ¡eh! ¡que se me va!

Hizo gracia un tiempo, pero no tuvo mucho éxito. No le gusta que ruede y no tenemos de dónde colgarla al ser tan grande.

-¡Kusku, Kusku! ¡saca foto!



-¿Cuál es más grande? Mira, si me estiro y me pongo así bien rectito a que soy más alto que la bola, ¿eh?

Jo, creo que si hubiera fomentado su faceta de modelo Nelo me saca de pobre.

Conclusión: bola pequeña Friskies, 4€, con escarola y colgada de la jaula = éxito. Bola grande Trixie, 6€, con heno y rodando por el suelo = fracaso.

Por cierto, el lunes 21 de agosto Nelo va a cumplir 3 añitos con nosotros. Han sido tres maravillosos años y esperamos que así siga. Yo ya tengo los regalos comprados, postearé.

¡Cuidad de vuestros cobayos!

El cobayo basurero

Escrito por kuskulito 17-06-2012 en General. Comentarios (0)
¡¡Buenos días!! No me había olvidado de actualizar el blog, es solo que ha habido mucho movimiento ultimamente en mi vida y no he podido hacerlo.

Os pondré al día: Nelo volvió a estar cojito de la pata blanca delantera. Parece que se le ha quedado resentida y se ha convertido en su punto débil. Con muchos mimos, restringiéndole los paseos y haciéndole baños con agua con sal y vinagre conseguimos rehabilitarlo; le dimos yodo día sí y día no y parece que tras todos nuestros esfuerzos Nelo está como una rosa, tan guapo como siempre, corriendo y saltando.

En vista de lo ocurrido ya no le dejamos subir o salir solo de la caja al suelo.

Volviendo al tema de este post, los que seais dueños de cobayas ya sabréis que les gusta esconderse y buscar refugio, un sitio al que puedan acceder a su antojo y donde echarse una siestita si están en el suelo.

Una de las cosas que más ilusión le hace a Nelo es cuando le limpiamos la caja. A él le gusta estar limpito y tener su hogar ordenado, como a todos. Pero ese rato en el que le recogemos lo sucio y se lo metemos en la bolsa, tiene que hacer algo:



-Nelo, ¿dónde estás?

-En esta bolsa azul.

-Pero, ¿no te das cuenta de que eso es para la basura, que es heno y papel de periódico usado?

-No, Kuskulito, aquí hay unas hebritas de heno ricas ricas. Si hoy a la mañana he desayunado de esto, no hay diferencia.

-¿No vas a salir?



-¿No me ves? Mira qué bien estoy.

La bolsa de basura de Nelo tiene solo lo que le quitamos a él de la caja a diario, por lo que, en cierto modo, él tiene razón: es lo mismo que tenía dos horas antes en la caja, en lugar de plano está hecho un gurruño.

En mi pueblo empezaron a regalar una bolsas finas de tela para llevar la compra, de modo que los comercios no tuvieran que dar bolsas de plástico cada vez que alguien compraba. Una de las bolsas tuvimos que usarla porque el paquete de heno de Nelo se rompió y cuando la dejamos en el suelo, él supo aprovechar la oportunidad:




¡Es taaaan mono!

Como veis, no hace falta mucho para que un cobayo se busque un "txoko". Ellos con muy poco pueden ser muy felices.

¡Un saludo a todos los lectores y a sus cobayas! Nelo y yo nos quedamos aquí compartiendo una estrella de pan


Juegos: El cobayo fantasma

Escrito por kuskulito 31-07-2011 en General. Comentarios (0)
Este nuevo juego se lo ha inventado Nelo, él solito. Aunque puede jugar sin necesitar a nadie más, es más divertido si hay alguien para mirarlo.

En la sala de mi casa hay un sofá con una funda rosa encima. En realidad no es una funda, es una colcha de verano, que termina en flecos y pesa muy poco. Como está pensada para poner en una cama, cuelga a los lados del sofá y Nelo juega con sus flequitos... ¡jeje!

Yo estaba en la sala y lo estaba buscando, pero no lo encontraba. Él se pasa por la tela que sobra y se pasea para que le roce el lomo y cuando está camuflado se queda quieto, buscando mimetizarse con la colcha rosa. En realidad, es como jugar al escóndite, solo que ahora siempre se esconde ahí. Pero la primera vez, no sabía dónde estaba y lo empiezo a llamar:

- ¡Nelo! ¿dónde estás?

- ¡Cui, cui, cui!

Y cuando miro hacia la procedencia de los ruiditos de mi cobayo, veo esto:



¡JAJAJA! Y lo mismo hace con las cortinas, de forma que lo que se ve es como una sábanita que se mueve cadenciosamente mientras se oye crucrucru...

Es...  ¡¡¡EL COBAYO FANTASMA!!!

A Nelo le gusta mucho jugar a esto, luego lo voy a buscar y cuando lo encuentro, lo acaricio y él pega un respingo en el sitio.

Como veis, las sayas de una mesa, las cortinas, un foulard que cuelga o la colcha larga de un sofá son motivo de juego para un cobayo; los estimula, les divierte y les acaricia al pasar. Espero que a vuestros conejillos de Indias también les guste. Gracias por leer el blog (lo he tenido muy desatendido últimamente).

P.D.: el otro día leí q en lugar de conejillo de Indias, alguien escribió chanchito de Indias y me gustaría saber en qué país se le llama así y entonces cómo le llaman a los conejos (no cobayas) allí. Gracias a quien me lo pueda contestar.